viernes, 23 de enero de 2009

Los escritores se mueren.


A 24 de enero de 2009,a día de hoy,trabajo en una librería.
Soy la responsable de la no ficción,de lo no inventado,de lo no imaginado,de lo no simulado.
Velo por los intereses de la psicología diferencial,de la psicología divulgativa,de los tests de inteligencia,de los aforismos,de las máximas.
Y en casa del herrero lo llamamos como queremos.
A 2666 de Roberto Bolaño lo llamamos ficción,y a las Meditaciones metafísicas de Descartes las llamamos no ficción.
Como os lo cuento,hacemos lo que queremos.
Aunque yo no quiera.Porque yo no quiero.A mí me vino así impuesto.
La ficción es cosa de valientes.
Yo,de pequeña,veía a los escritores como auténticos mártires de su obra.
Juan Rulfo devorado por Pedro Páramo.
Lorca asesinado por El público.
Pero yo a Roberto Bolaño no lo daba por muerto.
Se lo dije a un cliente la otra tarde:
-Es un escritor de ésos que uno cree muerto.Porque sólo los escritores muertos han dejado semejantes novelones-me refería a 2666-.
Mi cliente confiable no supo sacarme de mi error.
Agarró los cuentos del gaucho y se dirigió feliz hacia la caja.
Esa misma noche reparé en la muerte hace casi seis años de Bolaño.
Me bajó un sudor frío por las piernas.
Pocas veces he deseado con tantas fuerzas que lo supuesto no fuera lo cierto.
Otro mártir de su obra.
De nuevo se confirma la terrible hipótesis:
Los escritores se mueren.
Se mueren antes de tiempo.

5 comentarios:

  1. Creo que toda la gente se muere antes o despues de tiempo, si algo es inoportuno, es la muerte. Supongo que algun escritor argentino se ha muerto a tiempo, por ej, Alfonsina, Horacio Quiroga o L Lugones, que fué convertido en avenida, por los porteños... Nunca se sabe que seremos después de muertos

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  2. Una de las formas conocidas de morir a tiempo es el suicidio, despues está el nimio detalle de hacerse escritor-a.

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  3. De nuevo, un título para el blog genial. Creo que para el próximo que haga, te pediré consejo.

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  4. Hay algo de telúrico en bolaño, como si tuviese yo no sé qué tipo de esencia metida en la boca.
    Además de escritor fue un montón de cosas, él siempre afirmaba que el trabajo del que más orgulloso se sentía de cuantos había realizado fue cuando trabajó como vigilante nocturno del Estrella de mar, un camping de casteldefells.
    Bolaño murió en julio del dos mil tres, aquel mes de julio de intenso calor en el que pareciera que el infierno se había instalado en barcelona; tanto calor que, pocos días antes o después de la muerte de Bolaño, el Estrella de mar salió ardiendo como para hacerle un homenaje.

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  5. Modelos literarios:

    Kafka murió de hambre,
    a Cortázar lo mataron unos vampiros,
    Bolaño esperaba un transaplante de riñón,
    me dijeron que cuando murió
    estaba el segundo en la lista.

    Hay que vigilar con las alturas
    a las que se aspira,
    no vaya a ser que, por casualidad,
    al final uno las alcance.

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